Como ya anunciamos, dentro de la serie El legado de los siglos de Heraldo de Aragón, ha aparecido ya el primer ejemplo de patrimonio vinculado antigüedad cuyo cuidado, reactivación y revaloración se hacen urgentemente necesarios.

Se trata de la ciudad celtíbera de Contrebia Belaisca, habitada entre los siglos V y I a. C., destruida en la 1.ª Guerra Celtibérica y famosa por el hallazgo de los bronces de Botorrita (nombre de la localidad actual en cuyo término municipal se encuentra el yacimiento de la antigua Contrebia Belaisca).

Los bronces de Contrebia Belaisca son los textos más antiguos conservados de una lengua celta, pues datan del siglo II a. C., junto a alguno de ellos que está en lengua latina un tanto arcaica (la Tabula Contrebiensis -en la foto; pincha aquí para verla en nuestra web) en la que los contrebienses dirimían un litigio de aguas entre los habitantes de Salduie (después Caesar Augusta y ahora Zaragoza) y Alaun (ahora Alagón).
Este yacimiento es, sin duda, uno de los más castigados por la administración, los empresarios y la incompetencia de los dirigentes.
En 1969 se descubrió el yacimiento; hasta 1997 se habían gastado en el 150 millones de pesetas (900.000 euros), hasta la fecha de hoy más de 200 millones de pesetas; en 2006 180.000 euros; en 2009 50.000 euros y ¿qué se ha conseguido?
El yacimiento no ha sido excavado en su totalidad, para proteger lo excavado se contrató a un afamado y nada barato arquitecto para que "ideara" una cubierta que lo protegiera del viento, la lluvia y la nieve; el "fichaje" de este arquitecto se culminó con una cubierta tan alta que no cubre del viento, la lluvia y la nieve.
La falta de un compromiso de la administración estatal, autonómica y provincial hizo que no hubiera campañas arqueológicas sistemáticas, por lo que, cada vez que se excava, al acabar la campaña, se suele cubrir para que no se pierda lo sacado a la luz ante la falta de compromiso de protegerlo, musealizarlo, convertirlo en un yacimiento visitable, etc. De hecho, al principio de las excavaciones era frecuente encontrar pozos excavados por buscadores de tesoros arqueológicos (aparte queda la rocambolesca historia de alguno de los bronces de Botorrita y el tiempo que transcurrió desde su hallazgo hasta que vieron la luz como uno de los grandes hallazgos de la arqueología celtíbera).
Para colmo se permitió que una industria se instalara junto/sobre el yacimiento, destruyendo con sus excavadoras todo lo que les vino en gana y cubriendo de escombros parte del yacimiento.
Para satisfacción del visitante, las oxidadas vallas y los oxidados candados impiden una visita del yacimiento, donde destaca su urbanismo, el trazado de las calles, un edificio de dos plantas de adobe (quizás un templo o un edificio público), columnas, edificios monumentales, etc.
Desde hace unos años se ha confiado la excavación -con pocos fondos- al profesor de la Universidad José Antonio Hernández Vera, que ha puesto en marcha una reorientación de la excavación y del futuro del yacimiento. Paralelamente, las autoridades autonómicas anuncian que se ha encargado a un arrquitecto la elaboración de un proyecto para consolidar, restaurar y hacer visitable el yacimiento, aunque ya reconocen que todo esto está en un proyecto de redacción.
Esperemos que el "fichaje" de este arquitecto no sea como el de aquel de antaño y que la redacción del proyecto no se extienda en demasía en el tiempo y menos aún la concreción y ejecución del proyecto.
Pincha aquí para ver el vídeo de Heraldo de Aragón sobre Contrebia Belaisca.

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