El Museo de Huesca lleva a cabo una serie de iniciativas para difundir su patrimonio, entre las que está la que aquí comentamos: seleccionar una pieza destacada para cada trimestre. Para el último trimestre de 2009, la pieza seleccionada ha sido un ánfora hallada en Labitolosa, una ciudad hispanorromana del Convento Caesaraugustano, situada en el Cerro Calvario de la localidad oscense de La Puebla de Castro, habitada desde el siglo I a. C. hasta el siglo III d. C., cuando se produjo su abandono, siendo la primera mitad del II d. C. el momento de mayor extensión y población. Labitolosa alcanzó el status municipal en época flavia, gracias al cual se llevó a cabo la monumentalización de su centro público, con dos termas y sobre todo una curia que al mismo tiempo fue un edificio dedicado al Genio municipal.
La vasija seleccionada por el Museo de Huesca se halló entre materiales de amortización usados para la construcción del segundo complejo de termas de Labitolosa, TERMAS II, construido entre los años 70-80 d. C., y en uso hasta el año 195.
Del ánfora se conserva solamente su parte superior, boca, cuello y una porción de la panza, y sus dos asas de cinta que, desde el mismo nivel que el borde, apoyan en los hombros de la vasija. Aunque carecemos de su parte inferior y del pié, dada la disposición de las asas y la amplitud del cuerpo, podría tratarse de la imitación por parte de los ceramistas ibéricos de una clase de ánfora característica de las producciones griegas, la kélabe.
Es una pieza de cerámica ibérica pintada con variados motivos geométricos, vegetales y figurados de color granate que destacan sobre el siena del cuerpo del recipiente. Sobre banda entre filetes dispuestos horizontalmente, la decoración se dispone de forma metopada en las dos caras de la vasija, dejando sin decorar las zonas bajo las asas. Las dos metopas están delimitadas por pares de filetes verticales que surgen del inicio del cuello, entre los que hay líneas cortas y sinuosas dispuestas horizontalmente. Entre estrellas, elementos vegetales y pequeños trazos aparece el motivo principal de la composición en ambas caras, la silueta incompleta de un cuadrúpedo. En las dos se aprecian los cuartos traseros y la línea ventral, ligeramente curva, mientras que sólo en una, se conservan los cuartos delanteros. En ambas las pezuñas son estilizadas y parecen disponerse de puntillas. La decoración de la pieza se completa con estrellas de cuatro puntas con pequeños trazos entre estas últimas que discurren por ambas asas, y una orla de elementos entrecruzados en el borde.
Esta decoración, su disposición y los motivos utilizados por el ceramista, constituye un claro ejemplo de las producciones ibéricas decoradas propias de la última etapa de la Cultura Ibérica, el Ibérico Tardío, período que en Aragón se fecha entre el 218 a.C. y el año 50 a.C., aproximadamente, y que coincide con el proceso de romanización de la Península Ibérica. Estas composiciones denominadas barrocas, complejas o floridas, se caracterizan por la abundancia de motivos ornamentales de todo tipo, geométricos más o menos simples, vegetales, ideales o realistas, y representaciones animales y humanas, dispuestos de maneras variadas, adaptándose a la forma del recipiente.
Merece la pena destacar lo excepcional de esta pieza por diferentes motivos. En primer lugar, su forma, una imitación del repertorio griego que los ceramistas ibéricos reprodujeron y adaptaron a sus modos de fabricación y estilos decorativos. En segundo lugar, su decoración con representaciones animales, minoritaria en las producciones ibéricas de esta área del territorio aragonés. Por último y en tercer lugar, a pesar de que el edificio de las TERMAS II, se data entre los años 70-80 d.C., esta ánfora pertenecería al ajuar doméstico de los edificios que, con anterioridad a la edificación del conjunto termal, existieron en ese lugar de la ciudad. Teniendo en cuenta su decoración, quizás formó parte de una vajilla, en este caso una pieza con la función de contener líquidos, utilizada en alguna ceremonia o celebración especial.

(Fuente: http://www.patrimonioculturaldearagon.com/, textos procedentes de M.ª Ángeles Magallón Botaya y Elena Maestro Zaldívar). Para saber más de Labitolosa en nuestra web del Patrimonio Romano de Aragón , pincha aquí, o en este blog, pincha aquí).

0 Comments:

Post a Comment



Entrada más reciente Entrada antigua Página principal