Hace poco comentábamos que se había concluido la campaña estival de excavaciones en el yacimiento íbero de El Palao en Alcañiz (Teruel). Ahora leemos en la edición digital de La Comarca algunos datos adicionales sobre esta última campaña con el artículo "Hallan un molino en El Palao " de Emma Zafón. Os la reproducimos a continuación:
"La riqueza de los restos de El Palao atestigua las formas de vida anteriores a la era romana. Con cada hallazgo, por pequeño que parezca a simple vista, los arqueólogos e historiadores pueden establecer hipótesis sobre cómo fue uno de los periodos más indocumentados de la historia, también conocido como protohistoria. La inexistencia de un sistema de escritura ampliamente extendido así como la total sustitución de las costumbres íberas por la cultura del Imperio Romano reduce las posibilidades de conocer al detalle el periodo. Pero no por ello resulta imposible. Así lo demuestran las excavaciones que cada verano se llevan a cabo en El Palao, que este año cuentan con la participación de voluntarios debido a la imposibilidad de financiar el proyecto.
El hallazgo más importante de los trabajos que finalizaron el martes es una estructura de un gran edificio que podría ser utilizado de forma comunal entre los vecinos del antiguo poblado. Está ubicado en la parte noroeste, zona en la que se ha centrado el proyecto este año. La investigación, dirigida por los arqueólogos José Antonio Benavente y Salvador Melguizo, preveía en un principio que la zona excavada pudiera corresponder a una vivienda convencional, pero se ha descubierto que no es así. La distribución del edificio y sus dimensiones hacen suponer que se trata de algún tipo de servicio público.
En primer lugar, la estructura encontrada dispone de un gran almacén de 25 m2. «Es muy poco probable que un almacén de estas dimensiones perteneciera a una casa particular. De ser así, debía tratarse de una casa muy importante, aunque nuestras tesis van en otra dirección. Lo más probable es que estemos hablando de un molino de aceite o vino», apunta Benavente.
El almacén encontrado tiene un banco perimetral de yeso y una plataforma central que culmina en una cubeta para recoger líquidos. En el banco es donde se depositarían las vasijas y tinajas utilizadas para el proceso de obtención y almacenaje de vino y aceite. También destaca el hecho de que el hallazgo se encuentra en una zona periférica de El Palao. Está en un enclave alto, protegido y difícil de atacar.
Sobre el contenido, el director de la excavación puntualiza que «en la época de la que estamos hablando, aproximadamente el año 100 a.C. o época ibero-romana, podríamos pensar que los víveres que debía contener este almacén son el aceite y el vino ya que eran dos de los líquidos básicos de la época. No tenemos datos seguros para decidir cuales de ellos, podrían ser los dos, pero por la semejanza con los yacimientos de otros municipios como los restos de Urrea de Gaén parece que podría tener relación sobretodo con el aceite».
Tanto las dimensiones del almacén como la existencia de tres entalladuras para sostener postes de madera refuerzan la hipótesis de que los restos puedan tratarse de un antiguo molino. Estos últimos elementos son grandes orificios excavados en el suelo que se sitúan junto a una zona más profunda de decantación donde podrían ir a parar los líquidos obtenidos del proceso de moltura. Los encargados de excavar los restos han descubierto que esta pequeña balsa presenta restos de cal, una sustancia que no concuerda con la posible utilidad del molino y que no se sabe exactamente porqué se conserva ahí.
Más datos del hallazgo
Según Benavente, el descubrimiento presenta una estructura de distribución por habitaciones. «Ya hemos encontrado cinco habitaciones de mayor tamaño, que no encajan con las reducidas dimensiones de una vivienda particular. Esto nos hace suponer que los restos no se corresponden con la bodega de una casa o, por lo menos, de una casa de íberos humildes», señala el arqueólogo. Al igual que en el resto de sociedades, los poblados íberos también contaban con división entre familias con más o menos potencial económico.
Sin embargo, la presencia de los postes para los molinos hace presagiar el uso comunal del hallazgo. La estructura encontrada también se basa en la intercalación de espacios abiertos y cerrados ya que tiene un espacio al aire libre y unos muros de cierre.
Al parecer, el edificio encontrado podría tener dos plantas porque los arqueólogos participantes en los trabajos de este verano han encontrado una zona donde se podría ubicar una escalera o rampa para acceder a un piso superior. Este hallazgo se basa en suposiciones ya que no hay ningún testigo arqueológico que demuestre la efectiva existencia de las dos plantas.
Pese a que nada más concluir los trabajos la información se sustenta en tesis todavía por verificar, tanto la experiencia de los coordinadores del proyecto como la comparación con otros enclaves similares podrían ser suficientes para ir verificando poco a poco las pesquisas iniciales".

0 Comments:

Post a Comment



Entrada más reciente Entrada antigua Página principal