En LaComarca.net se publica hoy una noticia firmada por Alejandro Rivera y titulada "El Consorcio Ibérico plantea una nueva ruta por el curso del Ebro" sobre el proyecto de una nueva ruta ibérica siguiendo el curso del río Ebro.  Os pasamos la información:
"En tiempos difíciles trabajar en equipo es una garantía de éxito. Debido a la escasez de ayudas y subvenciones, especialmente en cultura, no tiene sentido hacer cada uno 'la guerra por su cuenta'. Por eso, el Consorcio Patrimonio Ibérico de Aragón, la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y la Diputación Provincial de Castellón han presentado un proyecto de promoción conjunta al Ministerio de Cultura, ruta ‘Iberos del Ebro’. El objetivo es aunar esfuerzos para difundir el patrimonio íbero en la zona baja del río Ebro. Se trata de poner en común toda la información sobre estudios y yacimientos en l
a zona. El proyecto intenta beneficiarse de una línea de ayudas para empresas turísticas. En ese caso, el Consorcio ha buscado la colaboración de Iniciativas Culturales y Turísticas S.L., que se encargó en su momento de diseñar la propia Ruta en el Bajo Aragón y acometer algunos trabajos en los yacimientos.
No es la primera vez que los tres territorios colaboran sobre el terreno íbero. De hecho, en el Congreso celebrado en Alcañiz en 2011 ya hubo ocasión de iniciar los contactos con fines colaborativos. El proyecto tendría un coste de 40.000 euros. Junto con otras aportaciones secundarias que llegarían por otras vías, el montante total será de 55.000 euros. Es una cantidad escasa, pero José Antonio Benavente, gerente del Consorcio, señaló que es una de las consecuencias de los recortes en cultura. Con ese presupuesto, las tres entidades crearían un estudio detallado sobre la presencia íbera en el territorio del Ebro. Ese documento sería la base para iniciar más adelante la nueva ruta. Además, se impulsará una exposición itinerante en las principales localidades. Se vería acompañada por charlas de especialistas. Por último, se editaría una guía didáctica para los escolares.
Por lo pronto, el proyecto ha pasado la primera criba y sigue adelante. Ahora queda esperar la resolución de la convocatoria, prevista para este mes de septiembre. En caso de que la idea fuera rechazada, las tres entidades ya han acordado mantener sus iniciativas y continuar la colaboración, aunque los ideas tarden un poco más en materializarse.
En ese sentido, ya se han puesto en contacto con la recién retomada Ruta de los 3 Reyes para que la difusión turística que lleve a cabo tenga en cuenta el rico patrimonio íbero de la zona. Solamente en el Bajo Aragón se cuenta con 20 yacimientos y 11 centros de visitantes. La principal ventaja para conseguir el visto bueno desde la Ruta de los 3 Reyes, formada por Alcañiz, Morella y Tortosa, es que los territorios que abarca son los mismos. El principal hándicap, la falta de presupuesto. Los 3 Reyes trabajarán este año con 18.000 euros para sus primeros movimientos. De forma conjunta, los tres municipios atraen a 1,11 millones de turistas al año.
La Ruta de los Íberos del Ebro podría en relación tres territorios con un importante pasado prerromano y romano (s.VI a.C. al I d.C). En el caso bajoaragonés, la zona estaba articulada en torno a poblado de El Palao, probablemente la antigua ciudad de Osicerda que citan las fuentes clásicas.
En cuanto a Castellón, la predominancia se produjo en las zonas costeras. Destacan los emplazamientos de Puig de la Nau (Benicarló), Puig de la Misericordia (Vinaròs) y la Solivella (Alcalá de Xivert). Aunque todos estos yacimientos están perfectamente señalizados, no forman ninguna ruta, de ahí el interés castellonense en poner en marcha este proyecto. En total, son cinco enclaves.Para la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Benicarló, Nieves Eugenio, es «positivo» fomentar la cultura íbera en la localidad. Poner en marcha el proyecto ampliaría la difusión de los yacimientos castellonenses. En concreto, en Puig de la Nau la afluencia es prácticamente diaria, e incluso, durante el verano y Semana Santa, una asociación de la localidad realiza visitas teatralizadas.
En Tarragona destaca Hibera Ilercavonia, la actual Tortosa. Está vinculada a la aparición de grandes núcleos como El Castellet de Banyolas (Tivissa) y la propia Tortosa después de unos intentos de colonización infructuosos iniciados en el siglo VII a.C. Cuenta con 13 yacimientos, coordinados por la Ruta de los Íberos. Para el historiador tarraconense Miguel Villagrasa crear vínculos entre los territorios es muy «importante» para atraer turismo. «La Terra Alta y el Matarraña ya trabajan juntos en varios proyectos y las características de los poblados íberos de ambas comarcas son muy similares», avanzó. El historiador natural de Caseres lamentó que las excavaciones estén «paradas» y adelantó que existen muchos núcleos íberos que todavía no han sido descubiertos.
31% menos de visitas
Esta necesidad de explorar nuevas vías de llegar al público se ve justificada por la progresiva caída de visitas a los centros de interpretación bajoaragoneses desde el año 2009. Entonces, fueron 14.083 las personas que pasaron por los centros de visitantes, mientras que en 2012 fueron 9.660; un 31% menos. Esta caída se debe fundamentalmente a los recortes en el presupuesto, que obligan a reducir los horarios de apertura. Además, son cifras que no tienen en cuenta las visitas a los yacimientos. Concretamente, el presupuesto ha caído un 60% en los dos últimos años. Así, en la actualidad las cuentas del Consorcio suman 109.000 euros. Eso implica que las 13 personas que trabajan en la Ruta hayan tenido que recortar su horario y su salario. Por eso, la principal reivindicación es aumentar el presupuesto destinado por la DGA, o al menos mantenerlo.
Este descenso se intenta paliar con la puesta en marcha a principios de agosto con la apertura del Centro Íbero del Bajo Aragón (CIBA). Situado en el Molino Mayor Harinero, hará las veces de centro de visitantes en Alcañiz. Su importancia radica en que el CIBA acoge la única exposición permanente con piezas originales extraídas de los yacimientos bajoaragoneses. De hecho, en sólo un mes, ya ha recibido más de 300 visitas.
Asimismo, el Consorcio de la Ruta Íberos en el Bajo Aragón ha iniciado una ronda de negociaciones con el Ayuntamiento de Alcañiz y con la oficina de turismo para incluir dentro de las rutas para visitantes el Centro Íbero. La idea consiste en unir los atractivos de este lugar a otros ya consolidados como la ex Colegiata, el Castillo Calatravo o los pasadizos de la plaza de España.
El Consorcio también quiere poner en marcha, a partir de inicios del curso escolar, una campaña de dinamización del CIBA. Se quiere así acercar la cultura íbera a los estudiantes. A tenor de los antecedentes registrados en la zona, los responsables auguran una buena acogida. Concretamente, a lo largo de los dos últimos cursos se ha organizado una exposición itinerante por los institutos de la zona con más de 1.500 visitas. La intención es recuperar esa línea de trabajo, que podría verse complementada con talleres didácticos en el museo.
En ese sentido, y con la colaboración de Adibama, se va a publicar una guía didáctica de la Ruta. Ya está confeccionada y debería estar publicada para finales de septiembre u octubre. Esa iniciativa tendrá el apoyo de otros recursos, como los cuentos o los comics. Los escolares no serán el único público objetivo. Se impulsará una jornada mensual de reunión en el CIBA para el público en general en el que realizar charlas, talleres, visualización de audiovisuales, completar audiciones, etc. Esta iniciativa estará apoyada por el Museo de Teruel.
A partir de octubre también se va a apostar por una campaña de promoción. Se han solicitado 3.500 euros al Grupo de Acción Local Bajo Aragón-Matarraña. Con ese dinero se finalizará la señalización y se rematarán determinados detalles en la exposición permanente: hacer un logotipo, crear un cartel para la fachada, vinilos para las paredes, etc. También es necesario adquirir un reproductor o quizá un proyector para visualizar audiovisuales en la torre del Molino Mayor. No será el único proyecto a poner en marcha con Omezyma. Para este otoño se impulsará un etiquetado especial para productos gastronómicos relacionados con la cultura íbera.
Una civilización muy avanzada
Lós íberos poblaron la península entre el siglo VIII antes de Cristo y el siglo II de nuestra era. Sus habitantes se establecían en pequeños montículos y sus poblados contaban con una calle central con pequeñas viviendas a sus lados. La parte de atrás de las casas servían como muralla de la ciudad. Así, el pueblo quedaba fortificado. Su alimentación era muy propia y fueron ellos quienes empezaron a utilizar la borraja.Fueron grandes viticulturores y hacían un vino más que reconocido. A nivel empresarial, establecían negocios con griegos y fenicios, que viajaban a España con cierta normalidad. Los poblados íberos fueron abandonados cuando llegaron los romanos, que prefirieron establecer sus pueblos en zonas bajas como valles o riberas de los ríos
Con todas estas ideas, el Consorcio quiere mantener la cultura íbera en el imaginario bajoaragonés. Principalmente porque su importancia no se queda meramente en el ámbito cultural, sino que influye en la economía y en algunas iniciativas empresariales".

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