Con motivo de la publicación de la monografía por parte de la Universidad de Burdeos Heraldo de Aragón, en su sección de "Cultura y Ocio", publica un artículo sobre Patrimonio titulado "El yacimiento bendecido por la ciencia" firmado por Mariano García y con sobretítulo "Veintidós años después de iniciarse las excavaciones en la antigua ciudad romana de Labitolosa (La Puebla de Castro, Huesca), el Institut Ausonius de Burdeos acaba de publicar una monografía científica que resume el pasado del enclave y las tareas realizadas en él". Os pasamos la información con fotografías de dicho rotativo. Para acceder al artículo, pincha este enlace de la Universidad de Zaragoza:
"En el verano de 1991, un pequeño grupo de estudiantes universitarios, dirigidos por los profesores María Ángeles Magallón y Pierre Sillières, empezó a excavar en un campo a apenas un kilómetro de distancia de La Puebla deCastro, en la provincia de Huesca. Se sabía que habían aparecido restos romanos, pero no se vislumbraba su importancia.
Hoy, 22 años después, Labitolosa es uno de los yacimientos romanos españoles de mayor proyección internacional (tiene la curia mejor conservada) y es puesto comoejemplo en numerosos foros científicos. Pese a ello, carecía hasta ahora de una publicación que, de forma pormenorizada, analizara todo lo que ha sido y es. El Institut Ausonius de Burdeos ha afrontado el reto y acaba de publicar un libro de más de 500 páginas, repleto de fotografías, planos y dibujos, en el que han participado 15 especialistas y cuatro técnicos. En sus páginas se analizan tanto los restos encontrados (curia, termas, viviendas...) como la epigrafía, la cerámica e incluso los restos de fauna. Muchos de los autores pertenecen al grupo de investigación Urbs, de la Universidad de Zaragoza, y en el libro ha colaborado Myriam Fincker, considerada como la especialista más destacada en arquitectura de la Antigüedad.
«Labitolosa ha permitido conocer mejor la romanización del Pirineo en su vertiente meridional –subraya María Ángeles Magallón–, y eso que ha sufrido tres destrucciones: cuando la ciudad fue abandonada en el siglo III, cuando se expoliaron sus restos para construir una fortaleza andalusí en el siglo VIII, y ya en los siglos XVII y XVIII, cuando el crecimiento de la población hizo que se pusieran en cultivo los terrenos en los que se asienta».
El ‘genoma histórico’
El yacimiento ocupa una superficie cercana a las 12 hectáreas, de las que se habrán excavado hasta ahora unas tres, que el equipo de investigación considera suficientes para tener una idea global del conjunto.«Hemos sidomuy,muy afortunados –señala la catedrática de la Universidad de Zaragoza–. Lo que hemos descubierto nos da mucha información sobre Labitolosa y, aunque podemos planificar trabajos para los próximos 20 años en arqueología no consiste todo en excavar y sacar cosas a la luz.También esmuy importante dar a conocer los resultados. Estudiar». El equipo de investigación se está ocupando actualmente de los restos del castillo islámico de La Puebla de Castro. Hasta donde puede. «Las excavaciones arqueológicas son igual o tan importantes comola investigación del genoma humano –asegura María Ángeles Magallón–. De hecho, lo que hace la arqueología es estudiar nuestro genoma histórico. Por eso los recortes, en especial los ministeriales, están afectando de una manera gravísima al conocimiento de nuestro pasado. Nos vemos muy afectados por la situación actual y, si no se corrige esto en el futuro, se va a notar mucho».
En la actualidad, Labitolosa no sufre problemas acuciantes. «Primero se cubrió la curia y posteriormente parte de las termas. Ahora el acceso al yacimiento es muy fácil y está perfectamente señalizado. Además, se pueden ver las copias que se hicieron de las inscripciones que encontramos. Como tarea pendiente quedaría proteger el resto de las termas y adecuar los caminos. No hay ninguna tarea excesivamente urgente, no hay elementos que corran peligros inmediatos. Pero es muy importante que Labitolosa no se olvide».
Y eso que desde el 2011 casi no se toca el yacimiento romano, sino que los especialistas se ocupan de la fortaleza andalusí cercana, la ubicada más al norte del territorio musulmán en la Península Ibérica.
«Todos los materiales que han aparecido en las excavaciones están depositados en el Museo de Huesca. Los trabajos nos han servido para conocer cómoera la arquitectura romana y nos han revelado soluciones casi únicas, como los muros con bóvedas de eje vertical que hemos descubierto en la curia, o un sistema de calefacción que impedía la condensación de agua en las bóvedas de las termas. La verdad es que cada año descubro y aprendo cosas nuevas, y, en ese sentido, es un yacimiento que nunca dejará de sorprenderme». Pero, de momento, no se ha resuelto uno de sus misterios. Los trabajos no han sacado a la luz materiales de lujo, porque la ciudad se abandonó y sus habitantes se llevaron todo lo que pudieron, desde los bronces hasta las tejas. Labitolosa tuvo una población cercana a las 2.000 personas entre el año 50 antes de Cristo y el 200 después de Cristo, cuando sus pobladores se marcharon casi con toda seguridad a Barbotum (Barbastro). El problema es que en torno a esta última fecha se produjeron también los abandonos de otras ciudades importantes, como Bilbilis o Los Bañales. ¿Por qué? Los especialistas han debatido acerca de la posibilidad de un peste o grave epidemia que afectara a buena parte del actual territorio aragonés. Pero hasta ahora las evidencias arqueológicas no han sido concluyentes. Quizá futuras excavaciones desvelen uno de los grandes enigmas de la Antigüedad en Aragón.
LAS CAMPAÑAS: MÁS DE 400 ESPECIALISTAS EN LAS EXCAVACIONES
Todas las campañas de excavaciones en Labitolosa se han realizado siempre gracias a alumnos de las universidades de Zaragoza y Burdeos. Ha habido años en los que gracias a las aportaciones institucionales llegaron a participar hasta 35 alumnos.
El proyecto de investigación lleva dos años sin recibir ayudas económicas y, pese a ello, este verano, en una campaña reducida al máximo, han participado nueve alumnos.
En total, en los 22 veranos de trabajo han pasado por Labitolosa más de 400 alumnos. Todos son hoy reputados profesionales, e incluso hay ya varios directores de museos y numerosos profesores universitarios, como Milagros Navarro, Roberto Viruete, José Ángel Asensio, Borja Díez, Carlos Sáenz, Esteban Moreno, José Antonio Mínguez, José Ángel Zamora y Fernando López, entre otros.
«Pierre Sillières ha sido un compañero estupendo y, gracias a la estrecha amistad y colaboración, hemos podido superar todas las dificultades que se nos han ido presenta
ndo», señala Magallón"
LA INVESTIGADORA:
María Ángeles Magallón. Catedrática en el área de Arqueología, Epigrafía y Numismática del departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza, dirige las excavaciones junto al profesor Pierre Sillières, de la Universidad de Burdeos III y uno de los principales hispanistas con que cuenta la investigación francesa".
LA MONOGRAFÍA:
Para los interesados el libro en cuestión se titula: Labitolosa (La puebla de Castro, province de Huesca, Espagne). Une cité romaine de l’Hispanie citérieure, por Magallón Botaya, María Angeles et Sillières, Pierre (éd.), Collection Mémoires (33), Bordeaux, 2013, 480 p. El precio es de 70 €. Que sepamos, sólo está en lengua francesa.

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