Heraldo de Aragón recogía ayer en su portada y en su sección de Cultura y Ocio un nuevo artículos sobre el expolio de cascos celtíberos en el yacimiento celtíbero de Aratikos (en Aranda de Moncayo, Zaragoza" y las sospechas de que todo este turbio asunto es obra de una banda organizada de saqueadores de yacimientos arqueológicos. El artículo de E. Pérez Beriáin se titula "El expolio y la venta de los cascos son obra de una banda organizada" con bajotítulo "El guardia civil que inició la investigación asegura que algunas de las piezas de origen celtíbero «están localizadas»". Aquí os lo dejamos con fotografía de dicho rotativo:
"ARANDA DE MONCAYO. El guardia civil que abrió la investigación del expolio de un valioso conjunto de cascos celtíberos en Aranda de Moncayo, y de su venta en varios países europeos, habló ayer en esta localidad zaragozana de la «dificultad» que entraña el caso y, aunque no desveló detalles de la operación, sí dijo que «la trama se fue convirtiendo en la obra de una banda organizada».
Jesús Calvo (en la foto de la derecha), teniente jefe de la Unidad del Seprona adscrita a la Fiscalía de Medio Ambiente, participó en el congreso científico que, durante el fin de semana, ha reunido en la localidad a más de 60 profesionales del mundo de la arqueología. «La primera noticia –recordó– llegó a través de la denuncia que puso Francisco Burillo (catedrático de Prehistoria de la Universidad de Zaragoza y uno de los responsables de este encuentro de carácter nacional) en Teruel. El fiscal de sala de Medio Ambiente ordenó la investigación que me trajo por primera vez hasta aquí». Desde entonces, y hasta hoy, han sido numerosas sus visitas al municipio. «Recabamos indicios de que existía un yacimiento que había sido expoliado de forma continuada y en el camino nos encontramos con la sorpresa que arrojaron las dos operaciones policiales (Helmet I, en marzo, y Helmet II, en agosto)», cuando se incautaron de más de 6.000 piezas arqueológicas.
Con estas indagaciones, que siguen abiertas al cargo ahora de la Unidad de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, «les hemos dado una oportunidad a los cascos de volver» porque ahora «están repartidos por ahí» aunque «tenemos localizados algunos de ellos». Calvo, que se desplazó desde Madrid a Aranda invitado por la alcaldesa, Rosario Cabrera, reconocía que rompía su habitual silencio en torno a los casos en los que trabaja su unidad (porque «entiendo que la discreción es lo que debe acompañar la investigación») para agradecer la colaboración de los vecinos y de las administraciones.
Visita al yacimiento
La última jornada del congreso comenzó con una visita guiada al paraje donde se levantó el poblado celtibérico de Aratikos, a escasos kilómetros del casco urbano. El grupo accedió a pie hasta lo alto de un cerro que aún conserva un antiguo torreón –de los cuatro que llegó a tener este conjunto amurallado– y restos visibles de otras edificaciones. La secretaria técnica del congreso, la arqueóloga Gloria Pérez, natural de la zona, explicó que este yacimiento abarcaría una superficie de siete hectáreas y «tiene material disperso hasta el pantano de Maidevera». En una ladera próxima es donde, al parecer, se hallaron «aplastados y ocultos entre las rocas» los 18 cascos (según algunas fuentes) que acabaron subastándose en Alemania y Reino Unido.
El final del recorrido, por la necrópolis, atravesó una de las fincas de Ricardo Granada, el primer detenido en la Operación Helmet I, un vecino de Illueca al que se le incautaron más de 4.000 piezas arqueológicas. El propio Granada, días atrás, había manifestado su oposición a que accedieran a alguna de sus parcelas y, de hecho, había colocado un cartel prohibiendo el paso. Fue precisamente en ese lugar donde uno de los asistentes, Pedro Morales (testigo en la operación policial), recordó haber visto a Granada, en 1992, sacando tierra con ayuda de una pala excavadora y un camión. «Entonces yo era concejal de Parques y Jardines. Lo denunciamos en Patrimonio de la DGA y se paralizó la actuación».
VISITA DE EXPERTOS AL YACIMIENTO DE ARANDA DE MONCAYO «QUEDA TODO POR DESCUBRIR EN ARATIKOS»
El catedrático Francisco Burillo aseguró ayer que en la ciudad celtíbera de Aratikos «aún queda todo por descubrir». En su opinión, «el expolio se realizó en una capa de superficie de cinco a diez centímetros como mucho y se extrajeron elementos metálicos», pero «una excavación arqueológica permitiría descubrir la estructura». Tal y como afirmó, «sería importante apostar por este lugar» porque «sería una forma de poner en valor el patrimonio cultural para promocionar el turismo». La alcaldesa, Rosario Cabrera (en la foto de arriba), explicó que para la solicitud de este enclave como Bien de Interés Cultural ante el Gobierno de Aragón (que el Ayuntamiento prevé presentar antes de fin de año) se estableció que el área de este yacimiento se divide en 146 fincas y el 40% es de titularidad municipal.
Entre las piezas intervenidas a los dos detenidos en el caso aparecieron parte de un ajuar funerario celtíbero y los fragmentos de lo que podría ser un casco de esa misma época. Técnicos del Gobierno de Aragón los están estudiando para confirmar si su origen podría estar en Aranda.
Los profesionales reunidos ayer en la localidad confían en que este enclave todavía esconda materiales que aportarían información sobre la forma de vida de los celtíberos. De hecho, el futuro de Aratikos pasa, adelantó la alcaldesa, por solicitar la declaración de la zona como yacimiento arqueológico (a pesar de que un listado de 1991 ya lo reconocía, aunque con el nombre de El Romeral, según recordó el arqueólogo local Francisco José Navarro) y esperar los avances de la investigación. «Nos planteamos a la larga una campaña de excavaciones, pero hay que ir poco a poco»".

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